el retorno
Bueno, sí, que ya me vale, sí, soy una vaga y ya eran demasiados días sin abrir la boca, aunque no me engaño, ya sé que tampoco me habréis echado mucho de menos... snif...
He roto mi silencio para advertios de un nuevo peligro en nuestra sociedad, el viernes por la noche, por la zona de la Madalena, vimos unas pintadas que decían, "basta de aquiescencia" y Antonio, como ser humano comprometido que es, empezó a sentirse ya unido a la causa, perocupado por este tema social de increible actualidad... por supuesto sin tener ni puñetera idea de lo que era.
Pero aqui estoy yo, para informarte y que te quedes tranquilo, porque Antonio, a ti este problema no te afecta... tras realizar una exhaustiva búsqueda de información (poner aquiescencia en google y darle a la primera entrada) he encontrado que las siguientes actividades te hacen propenso a este mal
- Querer ser la primera persona en ser informada en todo y en todos los detalles.
- Practicar el perfeccionismo y hacerlo todo, controlar todo y delegar sólo las tareas que no tienen ninguna importancia.
- Asegurarse al máximo, en caso de que surjan problemas, acumulando pruebas o documentos para poder esgrimir una justificación a posteriori.
- Creerse obligado a intervenir en todos los trabajos.
- Tener una idea excesivamente alta de su función y creer que la propia presencia es indispensable.
Así que tranquilo, porque como verás, tanto tú, como la mitad de los españoles, estamos a salvo... no tenemos inconveniente en delegar tareas, sobretodo de trabajo; si hay problemas lo único que intentaremos es quitarnos la culpa; si se puede no intervenir en los trabajos mejor que mejor; y bueno lo de ser indispensables, si es para trabajar, pues tampoco...
y nada más, amiguitos, ya hemos aprendido una palabra nueva






